sábado, 29 de diciembre de 2007

Sillón Manolete y la lámpara de mi salón

Ayer fui a comer al centro con mis padres y mi hermano. Comimos en un restaurante ideal, de esos con muebles de diseño y platitos monos, y después nos fuimos a dar un paseito esperando a que abriera la libreria.

Allí cerca hay una tienda de diseño que normalmente me paro a mirar, una vez iba con Irene y vimos la silla Rietveld (que diseñó Gerrit Rietveld) y que es bastante fea pero histórica, así que ambas a las 12 de la mañana pusimos las manos en el cristal para ver sin el reflejo y nos emocionamos un rato ante la mirada perpleja de la dependienta que desde dentro se esperaba lo peor.

Desde ese día siempre que paso me paro a ver que obra de arte tiene por ahí, y ayer pude ver con mis propios ojitos y manos en el cristal, el Sillón Manolete.

Alberto Lievore que nació en Buenos Aires en el 48 diseñó este sillón llamado Manolete porque se inspiró en el toreo. Aquí teneis la imagen, aunque es muy mala, pero si os fijais en la parte superior hay como dos "cuernecitos" que evocan la forma de la montera. Igulamente la silla solo tiene un brazo que representa el capote sobre el brazo del torero cuando hacen el paseillo. Y por último el color. El rojo que representa la sangre.

Bueno, para terminar por hoy, mis padres han comprado una lámpara de pie que hace las veces de lámpara de mesa. Habreis visto en miles de tiendas que están muy de moda las lámparas "curvadas" que se apoyan sobre una base en el suelo y quedan sobre la mesa. La historia es que cuando fui con mi padre a buscar lámparas para el salón vimos una de esas que a mi padre le encantó y por eso se compró una. Bueno, todas estas lámparas copian el pionero diseño de la lámpara Arco que Castiglione realizó en 1962. Porque todo vuelve.